











Precio sin impuestos $11.23967
Masticar es un ansiolítico natural: entretiene, relaja y cuida su salud dental. 100 % carne argentina deshidratada, sin harinas, cereales ni conservantes artificiales.
DUREZA
Mordedor suave y de fácil digestión. Resulta ideal para cachorros, perros ancianos o masticadores suaves de cualquier tamaño y raza.
BENEFICIOS
Salud muscular
Alto contenido de proteínas magras de primera calidad para fortalecer su musculatura.
Digestión ligera
Bajo en grasas y sumamente noble para estómagos sensibles o dietas controladas.
Higiene dental
El hábito de roer ayuda a remover placa y sarro de sus dientes sin necesidad de cepillarlos.
Calma y bienestar
La masticación libera endorfinas, reduciendo la ansiedad y canalizando su instinto ancestral.
MODO DE USO
Dáselo completo para que se entretenga royendo y descargue energía de manera relajante.
Trocealo fácil con la mano para usarlo como premio de alto valor en sesiones de entrenamiento.
Sumalo adentro de alfombras olfativas o juguetes interactivos para desafiar su mente.
RECOMENDACIÓN
Ajustá la cantidad según el nivel de actividad física y el balance de su dieta habitual.
INFO TÉCNICA
Con tocoferoles (vitamina E) como antioxidante natural. 100 % carne argentina deshidratada.
PRESENTACIÓN
Bolsa de pechuga de pollo deshidratada lista para servir.
ANTES DE DÁRSELO
Para que tu perro disfrute de forma segura, tené en cuenta los siguientes puntos:
Sí, es apto para todas las edades y tamaños, siempre adaptando la frecuencia según el peso y bajo supervisión.
No se recomienda en perros con alergias alimentarias específicas, gastritis o pancreatitis.
En el dorso de cada paquete encontrarás la cantidad recomendada según el tipo de mordedor y el peso de tu perro.
En su envase bien cerrado, en un lugar fresco y seco. No requiere refrigeración.
Todo elemento nuevo debe presentarse de manera gradual para asegurar una asociación positiva. Siguiendo los principios de respeto canino de Filosofía Animal, permití que tu perro se acerque y olfatee el producto a su propio ritmo, sin forzarlo. Podés asociar el objeto a momentos de calma, caricias o premios muy sabrosos para que lo reciba con confianza y entusiasmo.